
Christian Makoun y el Levski Sofía se adueñaron del último clásico búlgaro de la temporada, tras vencer de local 2-0 al CSKA Sofía. El venezolano jugó los 90 minutos del compromiso como defensor central de perfil izquierdo.
“Siempre es bonito jugar el derby, a pesar de nuestra posición en la tabla. Eso nos permitió jugar con menos presión y disfrutarlo mucho dentro de la cancha”, expresó Makoun tras finalizar el encuentro.
El venezolano y su conjunto no bajan el pie del acelerador en la campaña, pese a que son los actuales campeones de la zafra 2025-2026. El zaguero arribó a 23 partidos disputados y a 21 titularidades para pasar la barrera de los 2000 minutos jugados.
“Hicimos un partido muy sólido con y sin pelota y así lo refleja el resultado final. Son tres puntos más que suman confianza para finalizar el año. Estoy muy agradecido con la afición y hoy le pudimos dar una nueva alegría”, comentó.
El último reto de Makoun y el Levski Sofia será el próximo lunes 25 de mayo frente al FC CSKA 1948 Sofía. De esta manera cierran el año ya con el vigesimoséptimo título de la institución, gesta que cortó con una sequía de 17 años.